Cirugías oculares

Un riesgo que sale caro

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19 de julio 2018

Cirugías oculares: un riesgo que sale caro

Al momento de buscar una cirugía refractiva, como todo en la vida, existen distintas opciones, generalmente clasificadas por el costo que éstas tienen.

Al hablar de uno de los órganos esenciales en el correcto funcionamiento del cuerpo humano, una cirugía que involucre al globo ocular es una en la que no se puede escatimar en gastos.

A continuación, te damos una serie de consejos para una correcta elección de dónde debes operarte.

• En Medicina el riesgo cero y la garantía total de éxito no existen; en Oftalmología tampoco. Si alguien le promete algo así desde el principio, desconfíe.

• Cuidado con los presupuestos cerrados, la letra pequeña y las promesas previas a la valoración y el diagnóstico del especialista.

• Pida referencias del especialista o especialistas que le van a tratar y busque información sobre su trayectoria profesional. Valore si forman parte de sociedades o entidades científicas, su asistencia a congresos y citas científicas de valor, si es ponente en alguna de ellas, si tiene actividad asistencial, si participa en investigaciones y ensayos clínicos, si publica en revistas de referencia…

• Si busca en Internet hágalo en webs de referencia y rastree más allá de las ofertas puramente comerciales.

• Cada paciente y cada patología de la vista requieren una solución diferente adaptada a sus necesidades clínicas, a sus circunstancias laborales… y a sus expectativas personales respecto a la calidad de la visión. Póngase en guardia frente a los tratamientos estandarizados y a los reclamos comerciales demasiado parecidos a los que vemos en bienes de consumo convencionales. Una cirugía refractiva no es un producto y un paciente no es un cliente.

• Para valorar la calidad de un centro oftalmológico fíjese en la cantidad de especialidades que atienden y tenga en consideración si dentro de ellas figuran problemas de córnea y retina de alta complejidad, trasplantes, terapias biológicas…

• Valore si los quirófanos son propios y se encuentran dentro de las mismas instalaciones y si cuentan con la tecnología suficiente para hacer todas las pruebas requeridas para valorar su problema.

• Asegúrese de que tienen un protocolo para atender urgencias y complicaciones quirúrgicas.

• Pregunte a su especialista todas las dudas que le surjan y demande referencias bibliográficas si desea consultarlas.

• Si no lo hace él previamente, demande que le explique posibles riesgos, efectos secundarios, secuelas y complicaciones potenciales… y qué hacer en caso de que éstas se presenten. Un buen oftalmólogo no debe obviar esta cara menos amable de la especialidad.

• Acuerde con su oftalmólogo la solución más adecuada para su caso y fíjese si la relación que entablan es médico-paciente o se corresponde más con el patrón vendedor-cliente. Cuando se trata de la salud ocular, sin duda es preferible lo primero.

Dr. César Sánchez Galeana

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Especialista en Córnea, Catarata y Glaucoma

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